Aportaciones de La Riqueza de las Naciones



riqueza de las nacionesConsiderado fundador de la ciencia económica por ” La riqueza de las naciones ” , el escocés Adam Smith (1723-1790) no sólo puso con esta obra los cimientos de una ciencia, sino también de una doctrina: el liberalismo económico. La idea de que la riqueza proviene del trabajo (y no del oro ni de la plata), siendo susceptible de aumentar con una adecuada regulación del funcionamiento del mercado; la noción de la competencia como mecanismo limitador de la sed de beneficios y fomentador del bien común, y el deseo de un Estado fuerte, aunque no grande, que garantice la libertad, la propiedad y el funcionamiento de la “mano invisible” que armoniza los intereses de la persona y de la comunidad, son, en efecto, su perdurable aportación al mundo que se había de desarrollar en los siglos siguientes.

Entre algunos aportes que destacan en “La riqueza de las naciones”, encontramos un exhaustivo estudio sobre el comercio internacional, las ventajas absolutas y la división del trabajo; áreas que se encuentran explicadas en los siguientes párrafos;

El trabajo anual de cada nación, en principio es la que provee a todas las cosas necesarias y convenientes para la vida, y que anualmente consume el país . Dicho fondo se integra siempre, o con el producto inmediato del trabajo, o con lo que mediante dicho producto se compra a otras naciones.

De acuerdo con ello como este producto o lo que con el se adquiere, guarda una proporción mayor o menor con el numero de quienes lo consumen, la nación estará mejor o peor surtida de las cosas necesarias y convenientes apetecidas.

Esta proporción se regula en toda la nación por dos circunstancias diferentes: la primera, por aptitud, destreza y sensatez con la que generalmente se ejercita el trabajo, y la segunda, por la proporción entre el número de los empleados en una labor útil y aquellos que no lo están.

Sea cual fuera el suelo, el clima o la extensión del territorio de una nación, la abundancia o escasez de su abastecimiento anual depende en cada situación particular, de aquellas dos circunstancias.

La abundancia o escasez de esa provisión depende mas al parecer de la primera que de la segunda de dichas condiciones.

En las naciones salvajes de cazadores y pescadores, todo individuo que se halle en condiciones de trabajar se dedica a una labor mas o menos útil y procura obtener en medida de sus posibilidades, las cosas necesarias y convenientes para su familia: Esta naciones se hallan reducidas a tal extremo de pobreza.

En las naciones civilizadas y emprendedoras acontece lo contrario: aunque algún numero de personas no trabaje nada y muchas de ellas consuman mas cantidad, el producto del trabajo entero de la sociedad es tan grande que todos se hallan abundantemente provistos.

La causas de este progreso en las facultades productivas del trabajo, y el orden según el cual el producto se distribuye naturalmente entre los diferentes rangos y condiciones del hombre en la sociedad.

El cual consiste en el nivel de aptitudes que sea el nivel de aptitud, destreza y sensatez con el que el trabajo se ejercita en una nación, la abundancia o la escasez de su abastecimiento anual dependerá necesariamente, mientras exista tal nivel de la proporción entre el numero de quienes se emplean en una labor útil y el de quien no lo están de esta manera.

Las naciones adelantadas en aptitud, destreza y sensatez en la aplicación del trabajo siguieron planes muy diversos en la manera general de emplearlo, pero no todos estos planes conducen igualmente a incrementar el producto.

La política de unas naciones ha fomentado extraordinariamente las actividades económica rurales, y la de otras urbanas. Desde la caída del imperio romano la política Europea ha favorecido mas a las artes, las manufacturas, el comercio y actividades económicas propias de la ciudades.

En el estudio sobre el comercio internacional: Adam Smith señaló las limitaciones de las restricciones de tipo mercantilista y sentó las bases del argumento a favor del libre comercio al demostrar que el comercio entre países permite a cada uno aumentar su riqueza aprovechando el principio de la división del trabajo.